Todo lo que necesitas saber sobre la epicondilitis

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Todo lo que necesitas saber sobre la epicondilitis

Raúl Melones 01 Nov 2014
Apasionado del Tenis en Decathlon Getafe

Como jugadores de tenis, aunque nunca la hayamos sufrido, nos conviene saber qué es la epicondilitis para prevenirla y poder así actuar antes de que aparezca. Si tenemos en cuenta los factores que inciden en la lesión y actuamos a tiempo haciendo algunos ajustes (entrenamientos para fortalecer esa zona, uso de protectores para el codo, etc…) conseguiremos evitar su aparición.

¿Qué es la epicondilitis?

En primer lugar, para saber qué es la epicondilitis, vamos a nombrar de forma simple cuales son las partes afectadas en el origen de la lesión. El codo lo forma la unión de los huesos húmero, cúbito y radio. El codo nos va a permitir los movimientos de flexión y extensión (movimiento que hacemos, por ejemplo, cuando levantamos una pesa sin despegar el brazo del cuerpo).

Huesos del codo

Por otra parte, los movimientos realizados por la muñeca son:

  • Pronación y supinación: el movimiento que nos permite girar la palma de la mano hacia arriba y hacia abajo.
  • Extensión y flexión: el movimiento de la muñeca sin girar la palma hacia arriba y hacia abajo.
  • Abducción y adducción: el movimiento de la muñeca sin girar la palma, hacia los lados.

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Como podéis ver, estos movimientos, junto al del hombro, son los que entran en acción cuando golpeamos la pelota en cualquiera de las facetas del juego (derecha, revés, saque, remate y volea). Pese a que por el nombre común de la lesión, codo de tenista, podemos pensar erróneamente que este dolor se genera por el movimiento del codo al flexionar, en realidad es el movimiento de la muñeca el que está directamente relacionado.
El epicóndilo es una prominencia ósea que se encuentra en la parte externa del hueso húmero que da al codo. Para localizarlo, basta con flexionar el codo; si nos desplazamos desde la punta del codo hacia la parte exterior, a unos tres o cuatro centímetros, lo localizaremos.

Epicóndilo

Para comprender mejor la lesión, tenemos que tener claros dos conceptos:

  1. Los tendones son tejidos que unen el músculo al hueso.
  2. Una inflamación intensa de los tendones es lo que se conoce como tendinitis.

En el epicóndilo van insertados una serie de tendones encargados de realizar los movimientos de la muñeca (pronación/ supinación, flexión/ extensión y abducción/ adducción). Concretamente, los músculos extensores de la muñeca que permiten hacer este movimiento son el primer radial, el segundo radial y el cubital posterior.

Epicóndilo lateral

Por otra parte, los músculos que actúan cuando efectuamos el golpe de revés (movimiento de extensión de la muñeca) son los que más sufren, ya que tienen menos tono y fuerza que los músculos flexores.

Por tanto, llamaremos epicondilitis a la inflamación de los tendones de los músculos extensores de la muñeca en la zona del epicóndilo del húmero.

¿Por qué se produce la epicondilitis en jugadores de tenis?

Entre las principales causas de la aparición de la epicondilitis se encuentra una repetición continua del movimiento que afecta a los músculos anteriormente citados. La utilización de una rotación forzada de la muñeca en lugar de un acompañamiento del hombro y del brazo al golpear la pelota favorecerá la aparición de dolores.

¿Cómo saber si tengo epicondilitis?

Los síntomas más comunes son la aparición de dolor cuando nos palpamos en la zona del epicóndilo y en los tendones. También sentiremos dolor al hacer un movimiento de extensión de la muñeca, e incluso de dedos.

Existe una sencilla prueba realizada por los profesionales para detectar si sufrimos epicondilitis, llamada “prueba de la extensión de la muñeca contrarresistida”. Consiste en realizar extensión de la muñeca mientras nos oponemos a ese movimiento. Ante la aparición de dolor la prueba es positiva, y un dolor en la zona del epicóndilo delatará una posible epicondilitis.

Prueba resistida

¿Qué puede provocar la lesión?

En otra entrada del blog, hablamos sobre las vibraciones generadas al golpear e hicimos alusión a las “vibraciones nocivas” para nuestro brazo, que son las que se generan en el marco.

Todas las raquetas tienen una zona de golpeo en la que, comparado con las otras, hay una menor presencia de vibraciones en el agarre de la empuñadura, y la salida de la bola es más limpia y potente. A esta zona se llama “sweet spot” o punto dulce.

Si cogiésemos la raqueta dejando la muñeca blanda y dejásemos que las bolas impactasen en ella, observaríamos que las bolas fuera del punto dulce obligan a la muñeca a realizar ciertos movimientos:

  • Bolas impactadas hacia los extremos (bien hacia la cabeza o hacia el cuello) provocan un movimiento de flexión-extensión.
  • Bolas impactadas en los laterales provocan un movimiento de pronación-supinación.

Podemos entender mejor la tendencia de la raqueta y la empuñadura según el golpeo en esta ilustración. Imaginemos que dejamos la raqueta suspendida en el aire y tiramos bolas a ciertas zonas. La reacción de la raqueta con respecto a su eje sería la siguiente:

Tendencia de la raqueta

Ten en cuenta que los movimientos que se producen en la empuñadura son asumidos y amortiguados por la muñeca, por lo que afectan a los músculos extensores implicados en la epicondilitis. Por tanto, algunos de los posibles factores que pueden influir son:

TÉCNICA:

  • Un golpeo inadecuado de la bola (intentar siempre golpear en el punto dulce).
  • Abuso de golpes de muñeca sin acompañamiento del codo y del hombro.
  • Acumulación de demasiadas horas de juego.

RAQUETA:

  • Una talla de empuñadura inadecuada.
  • Raqueta demasiado pesada o demasiado ligera (dependerá de nuestro nivel de juego, nuestra constitución, de las horas que juguemos, etc.…).
  • Raqueta demasiado rígida.
  • Raqueta con un perfil de marco demasiado fino.
  • Uso de cordajes muy duros y con tensiones excesivamente altas.

¿Cómo prevenir la lesión?

– A la hora de elegir nuestra raqueta: como hemos visto, la utilización de una raqueta con determinadas características puede evitar la aparición de dolores en la zona del epicóndilo. Nuestro consejo es que a la hora de elegir una raqueta, elijas aquella con el peso suficiente para que sea estable y absorba una gran porción de vibraciones, pero no lo suficientemente pesada como para sobrecargar tus músculos (ten en cuenta que un partido de tenis puede ser muy largo y que no todas las personas tenemos la misma constitución).

Una raqueta excesivamente ligera nos permitirá una gran aceleración para imprimir fuerza, pero la transmisión de vibraciones generadas al golpear será mayor. Introducir pequeños cambios en la raqueta que elijamos como el peso, la rigidez, el perfil o el balance pueden marcar la diferencia. Puedes saber más sobre cómo elegir la raqueta de tenis adecuada en otro de nuestros posts anteriores. Así mismo, en cualquiera de nuestras tiendas podremos informarte sobre cómo ver estos parámetros en las raquetas y cuáles de ellas se ajustas a tus criterios dentro de una amplia gama.

– Ejercicios para prevenir la epicondilitis:  Paralelamente a la elección de la raqueta adecuada, se pueden realizar algunos ejercicios para fortalecer la zona:

Ejercicio 1:  Es adecuado estirar la zona para calentar los músculos implicados antes y después de jugar. El estiramiento adecuado sería con la palma de la mano hacia arriba, ejercitando de esta manera los músculos extensores.

Estiramientos

Ejercicio 2:  Ataremos al extremo de un cordino un peso (no demasiado, ½ kg aproximadamente). Cogeremos el otro extremo del cordino y empezaremos a enrollarlo en nuestra mano a través de movimientos de muñeca. Cuando esté arriba lo desenrollaremos con el mismo movimiento inverso. Es importante que el movimiento de enrollado lo realice la muñeca y no el antebrazo ni el hombro.

Ejercicio 2

El uso de coderas para sujetar el músculo y atenuar las vibraciones generadas tras el impacto también es recomendable. Se colocará de tal manera que aporte la tensión suficiente pero no nos resulte molesto, limite nuestros movimientos o nos corte la circulación.

Aunque ahora podemos tener una idea general de esta lesión, siempre es conveniente que ante su aparición recurramos a profesionales que nos orienten para una correcta recuperación y que sepan tratarnos con el método más adecuado (reposo, quiromasaje, vendaje funcional, etc.…).

Y vosotros, ¿Habéis sentido alguna vez molestias de este tipo? ¿De qué forma habéis actuado?

¡Hasta el próximo post!

Un saludo.


Bibliografía:
– Researchers Question Racket Science. Universidad de Birmingham.
– The sweet spots of a tennis raquet- Rod Cross.
– Anatomía y fisiología humana- David Le Vay, Editorial paidotribo.
– Portal de salud de la comunidad de Madrid (www.madrid.org).

Por | 2018-03-21T09:56:57+00:00 noviembre 1, 2014|Preparación física y mental, Tenis|18 Comentarios

Acerca del autor:

Raúl Melones
Apasionado del Tenis en Decathlon Getafe

18 Comentarios

  1. Enrique Gancedo 2 noviembre, 2014 en 5:04 pm - Responder

    Me ha parecido muy interesante el artículo, yo tuve hace tiempo esta molestia y venía provocada por mi forma de ejecutar el reves, hace tiempo que lo mejoré y no he vuelto a tener esta dolencia.
    Me gustaría que hicierais otro artículo con las lesiones típicas del hombro-
    Gracias

    • Raúl Melones
      Raúl Melones 10 noviembre, 2014 en 10:45 pm - Responder

      Hola Enrique.
      Me alegro de que te haya resultado interesante el artículo y hayas superado tu lesión. El post sobre lesiones de hombro, aunque no es tan frecuente en este deporte como la epicondilitis, puede estar bien e intentaremos tratarlo en algún momento. Precisamente yo tengo una luxación en el hombro izquierdo; al ser diestro y pegar el revés a una mano no afecta a mi juego, pero se de que manera reduce la movilidad del hombro y los inconvenientes al hacer ciertos movimientos con él.
      Gracias por tu comentario y un saludo.

  2. arturo 19 noviembre, 2014 en 8:21 pm - Responder

    hola. mi nombre es Arturo, y aunque nunca e jugado tenis, he tenido o tengo este mal, soy peluquero y se que por tanto movimiento repetitivo de alguna manera lo he adquirido, he pasado por varios tratamiento, aunque lo mejor era dejar de trabajar por un tiempo pero mi caso es no poder hacer eso, por lo que e tenido varias visitas a profesionales para curarme esto, después de pasar por tratamiento externo como orales y por ultimo ya que no conseguía solucionarlo, tres filtraciones, a día de hoy, aun tengo algo de dolor y solo los tengo después de un día duro de trabajo, cuando no hago nada, ni me entero que lo tengo, pero sé que no estoy del todo bien, al hacer la compra o llevar algún peso el codo me duele.

    • Raúl Melones
      Raúl Melones 6 diciembre, 2014 en 2:19 pm - Responder

      Hola Arturo.
      Por el trabajo que desempeñas, ejercitas zonas que sin duda afectan al epicóndilo. Es curioso también que muchos de los clientes que vienen a la tienda aquejados por un principio de epicondilitis buscando coderas o raquetas que les eviten esos dolores y se les aconseja lo primero algo de descanso, coinciden la mayoría en que cuando paran y no hacen actividad no les duele pero el dolor vuelve a aparecer después de jugar.
      Espero que superes pronto del todo esta lesión.
      Muchas gracias por tu comentario y un saludo.

  3. Fernando 22 noviembre, 2014 en 9:17 am - Responder

    Hola, Raul. Probablemente Enrique se refiera al síndrome subacromial que se da en el manguito de los rotadores que tenemos en el hombro. Es una patología bastante común, pero que no suele dar síntomas hasta que la persona se dedica a los deportes de raqueta y es bastante frecuente observarla en aquellos deportistas que, como muchos, hemos descubierto el pádel ya en el umbral de los 40.Es típico el dolor intenso al tumbarse en la cama y poner el brazo flexionado para descansar la cabeza sobre él. Cuántas noches de dolor causa esta lesión. Llegado a este punto de lesión la mejor opción es la quirúrgica, el pronóstico es bueno, pero el sufrimiento también lo es mucho.
    Gracias por el blog a decathlon y a vosotros, sois los mejores y lo sabemos.

    • Raúl Melones
      Raúl Melones 6 diciembre, 2014 en 2:27 pm - Responder

      Hola Fernando.
      Muchas gracias por tu experta opinión y compartir tu experiencia, seguro que a Enrique y al resto de seguidores del blog les es de mucha utilidad. Yo no soy experto en lesiones desde el punto de vista médico (en la elaboración de este artículo ha participado un amigo quiromasajista), pero desde mi experiencia jugando y hablando en la tienda con clientes, como bien dices tú, hay mucha gente que no ha sentido nunca estas molestias y al iniciarse en deportes de raqueta (sobre todo en pádel, quizá porque es un deporte que empieza a atraer cada vez más a gente que nunca ha cogido una raqueta) aparecen al poco tiempo.
      Muchas gracias a tí por tu comentario y por seguir el blog.
      Un saludo.

  4. paco 23 noviembre, 2014 en 6:11 pm - Responder

    El artículo me parece genial.Yo padezco ahora dicha dolencia y estoy un poco amargado,llevo tres semanas sin jugar y no se cuanto más deberé estar.Segun el medico tenía que estar un mes sin jugar pero como trabajo 4 horas a la semana de monitor para niños pues no termino de reposar lo que debiera.Muchas gracias por el gran artículo sobre la epicondilitis.Un saludo.

    • Raúl Melones
      Raúl Melones 6 diciembre, 2014 en 2:34 pm - Responder

      Hola Paco.
      Mi consejo es que te lo tomes con calma e intentes reposar el tiempo que te han aconsejado. Para los que jugamos al tenis siempre es frustrante estar un mes parado, pero a la larga es mejor para volver con más fuerza y no arrastrar la lesión. Durante las clases intenta evitar ciertos gestos que se describen en el artículo y en tu caso creo que si sería muy aconsejable el uso de una codera.
      Muchas gracias por tu comentario y ánimo, seguro que pronto superarás esta lesión.
      Un saludo.

  5. pilar 23 noviembre, 2014 en 9:52 pm - Responder

    MUY INTERESANTE
    TE DIRE QUE YO TENGO EPICONDILITIS Y TENDINITIS EN EL HOMBRO NUNCA HE JUGADO AL TENIS PERO ME GUSTARIA QUE ME ACONSEJARAS ALGUNOS EJERCICIOS PARA MEJORAR
    UN SAKUDO Y GRACIAS

    • Raúl Melones
      Raúl Melones 6 diciembre, 2014 en 2:43 pm - Responder

      Hola Pilar.
      Creo que a través del artículo te puedes hacer más o menos una idea de por qué se generan esos dolores. Aunque no soy experto en el tema a nivel médico, mi consejo es que lo primero descanses de la actividad que te está generando esos dolores, y posteriormente intentes fortalecer esas zonas. En el post hay un par de ejercicios que no son muy agresivos y pueden servirte, y ejercicios en los que ejercites los músculos extensores con cualquier elemento (por ejemplo gomas) pueden servirte.
      De todas maneras, como cada caso es diferente y siempre es preferible una opinión profesional, te aconsejo que acudas a tu médico o a algún fisioterapeuta que seguro te sabrá aconsejar mejor.
      Gracias por tu comentario y un saludo.

  6. rocio muñiz mora 24 noviembre, 2014 en 8:39 pm - Responder

    EN MI VIDA HE TOCADO UNA RAQUETA Y PADEZCO EPICONDILITIS,DESPUES DE DOS INFILTRACIONES CON LAS QUE MEJORE UN PAR DE MESES VUELTA AL DOLOR,EL ARTICULO MUY INTERESANTE

    • Raúl Melones
      Raúl Melones 6 diciembre, 2014 en 2:52 pm - Responder

      Hola Rocío.
      Como le dije a Pilar,quizá lo mejor es reposo, evitar los movimientos que generan el dolor e intentar fortalecer esa zona. También es importante acudir a un profesional y dejarse aconsejar él. En el tenis es muy común por el movimiento de extensión que se realiza de manera muy repetitiva, pero es un movimiento que también se realiza en muchos momentos de nuestra vida cotidiana.
      Gracias por tu comentario y ánimo, espero que pronto superes la lesión.
      Un saludo.

  7. Blog tenis Decathlon 15 enero, 2015 en 12:43 pm - Responder

    […] características especiales, que detallamos a continuación, podremos evitar por ejemplo la temida epicondilitis o codo de […]

  8. Blog tenis Decathlon 2 marzo, 2015 en 2:52 pm - Responder

    […] un gesto más forzado para conseguir agarrarlo y esto puede generar la aparición de la tan temida "epicondilitis". No obstante, lo ideal es elegir la talla de empuñadura adecuada, lo cual puedes comprobar a […]

  9. Sergio Sabater Martin 7 agosto, 2015 en 11:27 pm - Responder

    Hola , yo padezco de epicondinitis, pues realice 30 sesiones de Fisio , así y todo mejoro pero no desapareció , después de ello me inyecto cortisona el traumatologo y al día siguiente como nuevo. Todo ello también un mes sin tenis. Ahora me duele después de unos meses de nuevo , pero es malo dicen ponerse mas cortisona . No es el mismo dolor , antes era tendón del brazo y codo por fuera. Y no podía ni con la jarra de cerveza. Y ahora solo me duele el codo al coger peso bolsas compra etc o realizar los ejercicios mencionados . Como lo puedo solucionar ? Llevo dos semanas sin tenis. Me comentaron un método llamado punción seca , creo que es de agujas con corrientes y duele mucho. Pero si es buena solución estoy dispuesto. I que método es mas efectivo y mejor, atentamente muchas gracias.
    schmacher34@gmail.com

  10. Luis César Pérez Huamaní 3 junio, 2016 en 12:51 am - Responder

    Buenas noches, soy de Perú y estoy haciendo un estudio afin, lo que quisiera saber es si existe algún estudio que demuestre que estas vibraciones o el impacto, son lo que puede causar fatigas o lesiones en el brazo del deportista. GRACIAS POR SU PUBLICACIÓN

  11. Óscar 29 junio, 2016 en 7:08 pm - Responder

    Creo que la imagen de pronación-supinacion esta al revés, si no es mucha molestia revisadlo, es la primera imagen que aparece en google imagenes y puede llevar a confusión. Gracias de ante”mano” (jeje)

    • DiegoSantos 12 julio, 2016 en 4:50 pm - Responder

      Gracias por la información Óscar.

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